Coaching educativo, Cambiología la nueva asignatura de la vida.

Nuestro sistema educativo está sometido continuamente a los vaivenes políticos, económicos y sociales, que hacen de la educación un acompañamiento incierto a nuestros niños y adolescentes. La educación es sinónimo de futuro, de herencia cultural, de progreso y desarrollo, y desde ahora también de CAMBIO.

 coaching educativoCambio que toma forma a través del Coaching educativo, la tecnología y el deporte, de la mano de Carlos Hevia-Aza Fernández. (@carlosheviaza) Presidente de Emoción en Acción (Asociación Asturiana de Coaching).  Socio Fundador de Nortesport Formación . Profesor de educación Secundaria y Bachillerato en Colegio Sagrada Familia el Pilar de Pola de Lena, Coach certificado ICF; Empresario. Formador, ponente y conferenciante. Fundador y formador en Alquimia Educativa: formación para la acción.

Ha dedicado unos minutos de su tiempo a contestar algunas preguntas a modo de entrevista para Si te buscas te encuentras, Coaching. Yo tengo el placer de conocer a Carlos Hevia-Aza desde hace unos años, y si hay alguien que se ajuste a la definición de profesor coach y que aplique en cada cosa que hace el coaching educativo, es él…

Si un coach es un profesional del cambio y un profesor ha de ser catalizador del proceso de cambio que supone el aprendizaje, la definición de profesor/coach se me ajusta perfectamente.

En la actualidad, me dedico a formarme y compartir e impartir formación para cumplir con una meta personal ambiciosa y muy motivadora que me he propuesto: Ser un agente proactivo en la búsqueda y definición de un nuevo paradigma educativo que incorpore la emoción y las competencias transversales como parte fundamental del proceso de enseñanza aprendizaje.

Y como predicas con el ejemplo, te has marcado un objetivo que ya cada vez está más cerca…

Por ello, he decidido actuar y estoy impartiendo una materia que he creado y que llamo “CambiologíaHealth tech and coaching. Una materia que ha sido galardonada con el premio nacional educaweb 2015 de Orientación Académica y Profesional. En íntima relación con el desarrollo personal para 2º de bachillerato. Abordo desde las herramientas y perspectiva del coaching, reflexión, auto conocimiento y gestión emocional ante las dudas generadas en la elección de futuros estudios y demás incertidumbres propias de su contexto.

 (accede desde aquí a la noticia y al vídeo de la entrega de premios)

Además he desarrollado un modelo de acción en tutorías coaching que implican una acción directa con padres y alumnos. Esta labor la he comenzado en 2012 y la continúo en la actualidad. Trato, con ambas experiencias, de tocar los aspectos que el sistema educativo tradicional ha dejado de lado en su Curriculum ordinario e incluir las emociones dentro del currículo escolar.

Pongo pasión en mi profesión y esto me permite aprender cada día.

-¿Cómo seríamos los adultos de hoy de haber tenido una educación como la que tú planteas, más “inteligente”?-

Yo creo que seríamos más sabios, en el término en el que los griegos definieron este término, es decir, entendiendo que la sabiduría es mucho más que inteligencia, de hecho es la inteligencia llevada a la acción, como culminación dividida en dos ramas: una, la sabiduría teórica, cuya finalidad era alcanzar el conocimiento (de lo que el sistema educativo va bien); y otra, la sabiduría práctica, cuyo objetivo era alcanzar una vida feliz y digna, que es donde creo que el sistema falla.

El sistema educativo se ha centrado en enseñar certezas, datos y normas pero ha dejado de lado la capacidad de gestionar la incertidumbre, algo vital en estos tiempos de cambio.

Las exigencias del mercado laboral del pasado son ahora secundarias e incluso podríamos decir que algunas suenan un poco ridículas: Puntualidad, pulcritud, disciplina, exactitud, capacidad de almacenar datos… Ahora, los expertos en el campo de los denominados “recursos humanos” (se empieza a hablar más de gestión de talento) difieren de sus predicciones sobre el futuro pero en una cosa están casi todos de acuerdo: en un entorno de cambio permanente la capacidad de adaptación es crítica, y la gestión correcta del cambio es fundamental para estar preparados y ser talento útil.

En este terreno serán estas competencias las que marcarán la diferencia y si tenemos claro que nuestra principal misión como docentes, ha de ser preparar a nuestros alumnos y alumnas para la vida, no podemos obviar la importancia de la comunicación, el trabajo en equipo, el liderazgo, el pensamiento crítico, la capacidad de negociación, el compromiso con la calidad… y demás competencias transversales.

– De qué valores crees tú, según tu experiencia, carecen los jóvenes de hoy que serán cruciales para el futuro y que con tu asignatura quedarían cubiertas.-

En realidad yo no creo que los jóvenes de hoy carezcan de alguno de los valores, los valores tradicionales siguen presente en muchos de ellos. Yo creo que es más una cuestión de entender que la sociedad ha evolucionado mucho y los sistemas educativos no lo han hecho al mismo ritmo. Los valores que antes se daban por sentado ahora tienen otros enfoques y se ven desde otros paradigmas, otras “gafas” de ver el mundo. Valores como el esfuerzo y el sacrificio son reformulados pues esa máxima de que todo esfuerzo es proporcional a la recompensa es ahora constantemente puesta en tela de juicio. Es difícil hablar de la relación entre estudio y rendimiento económico cuando vemos las corruptelas políticas, cuando vemos como algunos son admirados y pagados por vender sus vidas en televisión o como se hace constante apología de la incultura. Es difícil ver como una estrella del deporte rey es un defraudador de hacienda declarado y aun así los medios lo encumbran como ejemplo y los clubs le siguen pagando como si nada.

La cuestión es que es aquí donde la escuela tiene unas opciones educativas que creo que no aprovecha como podría. Son muchos los avances: teoría de la inteligencias múltiples, inteligencia emocional, nuevas explicaciones y teorías del aprendizaje, los avances de la psicología en el estudio de la motivación, las opciones y posibilidades de acción que nos brindan las nuevas tecnologías, los resultados de metodologías cooperativas, las técnicas de desarrollo del pensamiento divergente y creatividad, la inteligencia colectiva… y tantas otras.

Mi asignatura no pretende ser la panacea, pretende constituir un punto de ACCIÓN, un paso en una renovación que entiendo es tan necesaria como imparable. Pretendo ser proactivo: actuar y cambiar es posible, pues creo que si una escuela centra sus esfuerzos e invierte la mayor parte del tiempo en metodologías obsoletas, disciplina, y memorística, está anclándose en un pasado improductivo. Va por el camino equivocado. Se puede decir de manera más radical: es una estafa para el alumno y su futuro.

Leemos en el prólogo LOMCE: “Todos los estudiantes poseen talento, pero la naturaleza de este talento difiere entre ellos. En consecuencia, el sistema educativo debe contar con los mecanismos necesarios para reconocerlo y potenciarlo.”

Por tanto si detectar y potenciar el talento es un fin del sistema educativo, y además somos conscientes de la relevancia de la creatividad. ¿Qué está ocurriendo para que los alumnos salgan de la escuela sin ni tan siquiera descubrir sus talentos y además “atrofien” sus mecanismos de producción creativa?

Con la excusa de la magnitud de los currículos, la presión de las pruebas externas, la necesidad de competir en la carrera por las calificaciones de la PAU… se ha ido configurado un sistema en el que el pensamiento analítico y lineal ha dejado de lado la creatividad.

Se atiende a la inteligencia cognitiva y se dejan de lado otras inteligencias que son precisamente las que proporcionan aspectos tan vitales en el éxito personal como la creación y generación de ideas, la posibilidad de llegar a acuerdos, la poderosa motivación intrínseca, la fuerza que otorga la auto confianza, la suma de fuerzas que posibilita tener empatía, el soporte vital de ser asertivo…: en definitiva hablamos de inteligencia emocional, inteligencia social e inteligencia creativa.

Es hora de desterrar el mito y la creencia de pensar que innovación y resultados no van nunca de la mano. Hay ejemplos que certifican que se puede. Hay colegios con metodologías innovadoras y currículos flexibilizados entorno a proyectos, con resultados incuestionables, referentes internacionales y ejemplos de calidad.

– ¿Cómo podemos contribuir los padres a ese nuevo cambio de paradigma?-

Lo primero es ser conscientes de que existen herramientas para enfrentarse a las decisiones con garantías. Hemos de orientar nuestra acción a proporcionar entornos de confianza emocional y evitando presiones innecesarias.

Sobre todo me refiero a tratar las incertidumbres de futuro orientando nuestros hijos sobre las carreras que tienen más futuro, aquellas que para nosotros tienen más salidas. Cuando hacemos esto lo hacemos con la mejor de las intenciones, pero obviamos una cuestión fundamental: ayudar a nuestros hijos a encontrar su talento.

Hay un elevado y preocupante número de alumnos que muestran directa y explicitamente un miedo al futuro, no saben lo que quieren porque no saben lo que se les da bien. Los miedos generan ansiedades y estas bloquean las decisiones. Ante esta situación se pueden resumir dos acciones: huir o correr hacia lo seguro.

  1. Huir: escudarse en la falta de perspectivas de futuro y aparentar una absoluta desmotivación. Esta actitud está muy relacionada con la falta de confianza (en uno mismo y en los demás)
  1. Correr hacia lo “seguro”. Confundir que es “lo seguro” y elegir en función de criterios erróneos y equivocadas creencias:
  • Escoger estudios por sus posibilidades de inserción laboral: posibilidades teóricas e imposibles de conocer Un estudio de la World Future Society publicado en Noviembre de 2013 dice: “La mitad empleos en el mundo, más de dos mil millones de ellos, desaparecerá en 2030 y serán reemplazados por otros puestos de trabajo completamente nuevos”.
  • Escoger los que entendemos nos resultarán más fáciles: no hay fácil o difícil, hay motivación y talento.
  • Escoger por supuesta rentabilidad económica: sólo serás bueno y podrás triunfar en lo que realmente amas
  • Escoger por cercanía: cercanía y felicidad no guardan relación. Esfuerzo, compromiso y felicidad sí.En demasiadas ocasiones construimos el futuro en base a una profesión en lugar de una vocación. Se trata de ayudar a encontrar tu propósito, el “elemento” natural de cada uno. El lugar donde convergen talento y la motivación.
  • Sería muy pretencioso por mi parte tratar de dar “recetas” para padres en este aspecto, pues cada contexto es un mundo. Pero tratando de ser más preciso yo haría un decálogo sobre las bases en las que podríamos actuar:
  1. Proporcionando espacio donde poder observar, pensar y profundizar en retos personales de nuestros hijos: escuchando y no jugando.
  2. Ayudando a entender que lo útil es pensar con la gente y no pensar por la gente: predicando con el ejemplo.
  3. Reconociendo como motor de autonomía personal la motivación intrínseca (la que viene del interior de nuestros hijos) y ayudando a encontrarla: los premios y castigos pueden ser herramientas muy puntuales pero a la larga no son efectivas.
  4. Generando auto-conocimiento y auto-conciencia, como forma de comprender las propias reacciones y para ser consciente de las posibilidades de evolución y desarrollo. Ayudándole a que vea quien es, como es y que quiere ser.
  5. Aprendiendo a tomar decisiones sin que tome el control la ansiedad (ni anticipar demasiado el futuro, ni sentirse demasiado condicionados por el pasado) Hemos de ir progresivamente dándoles libertad y dejando que se equivoquen.
  6. Proporcionar estrategias relacionales para aplicar con los demás, con la autoridad y con nosotros mismos: hablando sin gritos, pidiendo con claridad, escuchando con atención, pidiendo asumir responsabilidades y compromisos y constatando sus logros.
  7. Asumiendo el error como parte del aprendizaje venciendo las resistencias que genera el miedo al fracaso: proponer siempre alternativas para enmendar un fallo y aprender de lo hecho.
  8. Desarrollando una versión personal de liderazgo, centrada en potenciar aquellas cualidades y capacidades que tienen: haciendo que se sientan orgullosos de lo que son y transmitiendo que pueden liderar sus propias vidas sin que nosotros seamos los que deciden por ellos.
  9. Asumiendo pensamiento propio y crítico, capaz de cuestionar ideologías mostrando asertividad y coherencia: pedirles que expliquen sus ideas y decirles que no basta un “porque sí”.
  10. Ayudando en la búsqueda del nexo de unión entre lo que se piensa, lo que se siente y lo que se hace: presentándoles sus acciones para que digan el para qué de lo que hacen.

Todas estas pautas constituyen la base fundamental del cambio de paradigma no sólo educativo sino que plantean una evolución social. Algunas de ellas, vistas desde fuera pueden parecer lógicas y evidentes pero los padres de estos tiempos, todavía arrastramos muchas creencias limitantes sobre la relación estudios-trabajo-seguridad económica. No hay duda de que el escenario al que se enfrentarán los adolescentes de ahora será totalmente distinto y han de tener una capacidad de adaptación totalmente desarrollada, entre otras muchas habilidades sociales.

Los cambios más significativos comienzan con pequeñas acciones hechas por gente que se esfuerza por aportar e influir en su entorno, Carlos Hevia-Aza desde luego que es un claro ejemplo y tal vez, en un futuro cercano, nos encontremos hablando de la asignatura de “cambiología” con nuestros hijos.

Raquel Acón.

 

Posted in Blog and tagged , .

Deja un comentario