Coaching, mirar hacia dentro para avanzar hacia fuera.

coaching interior

Uno de los cambios que el Coaching pretende, uno de los objetivos y compromisos que el coach adquiere con su cliente, es facilitarle otros puntos de vista. Lo que los coaches llamamos “cambio de observador“.

No sólo es importante tener en cuenta otros puntos de vista sino saber hacia dónde se mira. Si vives tu vida mirando hacia dentro o si vives tu vida más bien mirando hacia fuera. ¿De cuál eres tú ?

 

Tanto en lo personal como en lo profesional, es muy frecuente que vivamos pendientes de los demás, lo que hacen lo que no hacen, lo que consiguen lo que no. A veces las  personas dedicamos gran parte de los  pensamientos y la energía a vivir enfocados a seguir lo que hay en el exterior centrados de forma inconsciente, no en encontrar nuestro  sitio dentro del sistema, sino en imitar, igualar e incorporar en la  vidas algo de los demás. 

¿Por qué actuamos así? Tal vez porque es más cómodo imitar o reproducir lo que vemos que desarrollar nuestras propias acciones, desarrollar nuestra propia personalidad, sí tal cual suena, personalidad, para lo bueno y para lo malo. Es como tener un blog y dedicarse a copiar o a reproducir lo mismo de lo que hablan los demás, dedicarte sólo a compartir contenido en vez de crear tu propio contenido. A veces escribirás cosas geniales y otras veces no, pero será siempre tuyo. 

A nivel personal pasa igual, serás, pensarás, dirás y harás montones de cosas mejores, peores, buenas y malas, pero serás tú. Ahí es dónde muchas personas se pierden, nos perdemos, en ser nosotros. 

Lo de fuera nos deslumbra, nos parece mejor, y no somos conscientes que lo nuestro, por el simple hecho de ser nuestro es genial.

El primer paso es conocerse muy bien, ¿tú te conoces, te conoces bien de verdad, lo bueno lo malo y lo peor?

Una vez que nos conocemos, tenemos que cambiar si es que queremos cambiar algo y aceptar el resto. Aceptarlo con todas las consecuencias. Y sobre estas dos palabras, cambiar y aceptar, habría mucho que decir. 

Cambiar es muy fácil, lo difícil es decidir si queremos cambiar, saber con claridad si a nuestros ojos, por y para nosotros queremos cambiar. Porque siendo sincera, no se cambia por nadie ni para nadie, se cambia por y para nosotros. Todo “lo demás” y “los demás” viene después. Y lo difícil también es discernir con clara y precisa exactitud qué es lo que queremos cambiar. 

Luego viene la aceptación, el más difícil todavía con redoble de tambores incluido. Aceptar es ser consciente que eso a lo que estamos diciendo SÍ de nosotros tiene una repercusión ( la palabra consecuencia asusta más ), crea una realidad, hace que nuestras relaciones   se desarrollen de una manera y no de otra, que las cosas sean como son. 

Así que para iniciar todo este proceso hay que meterse muy pero que muy dentro, hay que mirar hacia dentro !qué digo mirar, hay que VER hacia dentro! y hasta entonces avanzaremos a trompicones hacia fuera. 

Llámalo sentido común, llámalo desarrollo personal, llámalo coaching, o no lo llames de ninguna manera. Pero hazlo, o deja que te ayuden a hacerlo, da igual si no puedes sólo, lo que importa es el resultado cómo lo consigas da igual. 

Una última cosa que me gustaría compartir contigo: mirar hacia dentro se vuelve una adicción, cuánto más conoces de tí más quieres saber, lo bueno… que no se acaba nunca. 

Cuando quieras empezamos.

Raquel Acón  

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