Mi éxito no depende de tu fracaso.

Coaching éxitoExisten dos formas de enfrentarse a la vida, y a nuestra relación con el mercado laboral: mirar hacia delante preocupándome de mis metas, o mirar a los lados y atrás, preocupándome  de lo que los demás hagan.

El éxito en ocasiones, depende de la gestión de la competitividad y de enfocarse en superar las propias metas, no en superar las de los demás.

Las creencias que se instalan en nuestro interior y que nos llevan a vivir la vida y el trabajo como una relación ganar-perder, de continua competitividad y llena  de situaciones en las que sólo contemplamos que si tu ganas yo pierdo, nos llevan dudar continuamente de las  capacidades y ver enemigos, dónde deberíamos ver oportunidades y colaboradores.

Cuánta energía, tiempo y concentración invertimos en preocuparnos de lo que hacen o dejan de hacer los demás.

Sobre todo en lo profesional, y si esos “demás” son emprendedores como nosotros con un proyecto orientado al mismo sector, ya ni te cuento.

Nos han enseñado  que hay que repartirse el pastel aunque no sepamos qué tamaño tiene ese pastel. Nos han dicho que tonto el último, pero tampoco nos han dicho cuántos somos, y para colmo, ¡aquí el que no corre vuela! Con estas indicaciones, es normal que nos tomemos el camino como una carrera de obstáculos, a contra reloj y con medalla sólo para el primero.

Cuando la ruta del emprendimiento ya es incierta, agotadora y competitiva de por sí, le añadimos un toque más de emoción y presión al ir mirando a un lado y a otro, adelante y hacia atrás mientras corremos, para estar al tanto de lo que hacen nuestros compañeros de carrera.

Es inevitable compararse, es inevitable sentir presión y es inevitable, aunque decirlo no esté bien visto, pensar  “por qué él/ella sí y yo no”. A las creencias que arrastramos acerca del éxito y cómo llegar a él, se les ve el plumero cuando no somos capaces de ver más que competencia en todas partes y amenazas en cada esquina, que ponen en peligro nuestro proyecto profesional.

Lo de “sólo puede quedar uno” tenemos que dejarlo para los Inmortales.

Tenemos que aprender a pensar de otra forma si no queremos sacar el desfibrilador cada día en nuestra ruta hacia el éxito.  Si te sirven de ayuda, te presto mis nuevas creencias que el coaching me ha traído. No sé si me llevarán directa al éxito, pero te aseguro que me dejan vivir más tranquila.

  • Mejor que pelearte por un trozo del famoso pastel, por qué no aprendes a elaborar tu propia repostería. Hay  tantos pasteles como tú quieras hacer. Busca otras opciones, haz algo diferente.
  • En vez de buscar competidores, busca colaboradores. No te asocies, alíate. Busca proyectos que te ayuden a lanzar tu empresa en conjunto con otros emprendedores de sectores o áreas compatibles con la tuya. Es mejor sumar que no jugar a restar.
  • Es muy fácil encontrar puntos en común con otros profesionales.  No te encierres ni te atrincheres para proteger tus ideas, comparte y relacionate con gente de entornos y profesiones diferentes a la tuya. Los contactos son importantes (no son lo mismo que contactillos, enchufes y enchufillos). No tengas miedo a darte a conocer y al qué dirán.
  • Olvídate del “el que fue a Sevilla perdió la silla”, los emprendedores hacemos muchas cosas pero  no tenemos la capacidad de estar en dos sitios a la vez (todavía). No estés haciendo algo pensando en que deberías estar haciendo también esto otro, sólo porque te has enterado de que fulanito o menganita lo están haciendo. Céntrate, cada uno a lo suyo.
  • Tu formación, tus experiencias profesionales, tus vivencias y tus sueños son tu propuesta de valor. Es igual de válida como la de cualquier otro, y ese otro, tiene el mismo derecho que tú  buscar su éxito.
  • Cada vez que linkedin te diga “dale la enhorabuena a…por su nuevo trabajo” o “Pepita Pérez tiene un nuevo contacto”, no hace falta que aplaudas con las orejas, pero piensa que si quieres que la enhorabuena un día sea para ti, con pensamientos negativos no lo vas a conseguir.
  • Busca oportunidades hasta debajo de las piedras. Lo que no le ha servido a otro, tal vez sea una gran oportunidad para ti.

No estamos en una maratón corriendo junto con mil participantes abriéndonos paso a codazos. Corremos junto con otros, sí, pero cada uno tiene su propia meta. Céntrate en la tuya. Y Recuerda que para que yo gane, no es necesario que tú pierdas.

Tu éxito, no depende de que los demás fracasen. Tu éxito, depende sólo de ti. 

Post de Si te buscas para LNRE

Imagen de Morguefile

 

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